Una última vez
En este tipo de situaciones la gente grita, llora, se enoja. Nosotros no, nosotros solo nos quedamos viendo a los ojos sabiendo que todo había terminado después de un año y tres meses. Finalmente baje la mirada y me senté en una banca del pasillo. Ella se sentó junto a mí guardando su distancia.
-Nos conocimos en ese salón- dijo ella señalando una de las puertas frente a nosotras, sonreí ante el recuerdo.
-Recuerdo como me sentía- le contesté- Estaba desesperado, todos parecían haber encontrado a alguien menos yo.
-Recuerdo como me sentía- le contesté- Estaba desesperado, todos parecían haber encontrado a alguien menos yo.
-¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?
-Por supuesto, yo era nuevo y nadie parecía tener un interés particular en mí. Me sentía abrumado por todos los cambios pero tu te ofreciste y me ayudaste. Lo primero que pensé fue que eras la chica más hermosa, no solo del salón o de la escuela, sino de mi vida- ella rió burlonamente por mi comentario.
-Okay, deja de exagerar.
-Sabes que no puedo mentirte - dije un poco más animado-. Captaste mi atención más que cualquier otra persona, tu manera de caminar me dejó hipnotizado y me fascinaron tu cabello y tu estilo.
-¿Recuerdas nuestro primer beso?
-Siempre estará grabado en mi cerebro. Fue poco después de conocernos. Había un evento de Día de Muertos en la UNLA. Todos veían los altares pero nosotros nos apartamos junto con unos amigos. Caminamos hasta llegar al Jardín de la Paz. Los demás platicaban mientras nosotros nos recostábamos en el pasto.
-Era tan relajante.
-¿Estás bromeando? ¡Nunca me había sentido tan estresado en mi vida! En cuanto vi que los demás se habían ido, mi pulso se disparó.
-¿Estás bromeando? ¡Nunca me había sentido tan estresado en mi vida! En cuanto vi que los demás se habían ido, mi pulso se disparó.
-¿En qué pensabas?
-En cómo te habías ganado mi confianza en tan poco tiempo, como nunca me había sentido tan atraído por alguien, en como tenía tantas ganas de besarte.
-¿Por qué dudaste?
-No estaba seguro de que me quisieras.
-¡Te mandé indirectas por meses!- su risa hizo que la tensión en mis hombros bajara un poco.
-Ahora lo sé, pero en mi mente me decía que no era cierto. Fue por eso que decidí no hacerlo.
-Y yo tuve que hacerlo. Sabes que no soy paciente- el silencio incómodo volvió a posarse sobre nosotros-. ¿Puedo pedirte un último favor?
-Ahora lo sé, pero en mi mente me decía que no era cierto. Fue por eso que decidí no hacerlo.
-Y yo tuve que hacerlo. Sabes que no soy paciente- el silencio incómodo volvió a posarse sobre nosotros-. ¿Puedo pedirte un último favor?
-Lo que quieras- se tomó su tiempo para contestarme, podía ver como parpadeaba rápidamente para quitarse las lágrimas de los ojos. Quería hacerme ver que estaba bien, mas al hablar su voz cortada la traicionó.
-Recuérdame como en esas historias. Feliz, enamorada y llena de vida. Cuando salga de aquí no quiero que mi recuerdo te ponga triste. Quiero que veas el pasado con amor, no con dolor. Y nunca, nunca olvides que por un tiempo fuiste lo mejor de mi vida.
Sonreí levemente e intente capturar este momento con ella al igual que había hecho con todos los demás. Le tome la mano por última vez y la apreté suavemente. Por supuesto que cumpliría con mi promesa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario