La semana pasada un joven ladrón de 35 años se
propuso a iniciar su jornada saltando un camión lleno de pasajeros. Sin
embrago, mientras amenazaba a los ciudadanos y los apuntaba con su pistola su
madre lo observaba al fondo del camión. Cuando la señora se dio cuenta de que
el asaltante era su hijo comenzó a reprenderlo y a golpearlo con su zapato por
su conducta. La misma madre fue la que llamó a la policía para denunciar al
asaltante y se disculpó con los demás pasajeros argumentando que ella siempre
había intentado llevar a su hijo "por el camino de Dios."
En el juicio el joven confeso que sí, se ganaba la
vida robando camiones, mas no lo hacía por ocio sino por necesidad. A medio
juicio declaró que su madre es una “chancleadora obsesiva.” Es decir, una
persona que busca cualquier excusa para golpear a quien sea con su zapato.
Aparentemente el ataque en el autobús fue solo uno de los muchos que han
sucedido desde que el joven nació. En su declaración, el enjuiciado dijo que ha
estado recolectando dinero por medio de asaltos por 20 años para poder mudarse de casa de su madre e
iniciar una nueva vida.
Otra historia impactante que nos contó el joven
fue la desaparición de su padre, que los abandono cuando él era un niño de tan
solo 12 años. Según lo que nos dice el detenido, su padre también era víctima
de estos abusos desde que conoció a la señora, solía decir que incluso lo
obligó a casarse con ella por medio de golpes. Durante años su esposo soportó
de los actos violentos por su hijo. E incluso cuando trató de conseguir ayuda
le gente no le hacía caso o se burlaba de él, diciéndole que llevara su caso a
Laura Bozo o que saliera en “Lo que callamos las mujeres.” Por suerte, logró
encontrar a una trabajadora social que creía en él. Hace 20 años, Amanda García
escuchó su caso e intentó sacarlo a la luz por años. Eventualmente los
sentimientos crecieron entre los dos y, cuando fue obvio que nadie haría nada
al respecto, huyeron juntos a estados Unidos, donde su esposa nunca lo
encontraría. El joven jura que su padre le contó todo sobre su plan de escape a
buscar una mejor vida y que en cuento estuviera en un lugar estable regresaría
por él, no obstante, no se ha oído del padre desde su última conversación.
Al menos hasta ahora, a mitad del juicio apareció
una testigo sorpresa: Amanda García, la mujer que intentó salvar a su padre.
Antes de que ella apareciera el juez tachaba todo lo que decía el acusado como
una mentira desesperada para tapar su situación, pero una vez que esta
salvadora apareció y respaldó cada palabra que decía fue claro quién decía la
verdad. Incluso reveló lo que le había pasado al padre del joven. La noche que
iban a huir la señora los encontró y lo asesinó. Amando huyó, asustada de lo
que le podría hacer a ella. La señora “chancleadora” hoy está detrás de las
barras por violencia y asesinato y el joven asaltante tuvo que pagar una
pequeña fianza y ahora vive feliz con su nueva madre.
