lunes, 13 de agosto de 2018

Cuento

Hace muchos años, un 16 de septiembre un grupo de scouts mexicanos tenían planeado reunirse en el centro del país para celebrar otro aniversario de su independencia. Estaban organizando una gran fiesta en la que cada invitado tenía un elemento importante que compartir. Uno llevaría la música que pronto le darían forma a las melodías mexicanas tradicionales, otro se encargaría de las decoraciones y de representar correctamente nuestro ánimo durante las fiestas patrias. Todos estaban entusiasmados con su tarea y no podían esperar para mostrarle a los demás lo que se pasaba por sus mentes, todos excepto por uno.



Había un niño en específico que no tenía ni idea de cómo llevar a cabo su tarea, que consistía en llevar la comida. Reflexionó, meditó y experimentó todo lo que pudo con diferentes ingredientes, pero nada parecía lo suficientemente bueno. Finalmente, el día llegó y aún no tenía nada preparado. "Si llego lo suficientemente temprano aún puedo hacer algo antes de que mis compañeros lleguen." pensó.
Bajó a la cocina y tomó varios ingredientes potenciales al azar como frutas, pollo, tostadas, tortillas, maíz y carne de puerco. En el camino intentaba pensar en la combinación perfecta de ingredientes pero su mente estaba nublada por la preocupación. Al final la angustia le ganó y se desvió para tomar un atajo por el campo.




Mientras caminaba empezó a notar que algo jalaba una de las bolsas en las que había puesto la comida. Cuando volteó a ver cuál era el problema se encontró con un perro completamente negro y sin pelo intentando robar sus ingredientes. Debido a la conmoción soltó la bolsa y el can huyó con su cometido, sin embargo, él no iba a dejar que se escapara tan fácilmente. Siguió al ladrón hasta una pequeña cueva, se estaba alistando para recuperar lo que era suyo hasta que vio unos pequeños bultos negros que se movían inquietos y ladraban. El niño afinó la visto y contó ocho cachorros que se regocijaban con la comida que su madre había conseguido para ellos. No tenía el corazón para quitarles tal felicidad.

Con el tiempo que había perdido persiguiendo al perro se le había hecho tarde. Cuando llegó ya había varias personas hambrientas esperando su comida. Se dirigió a la mesa de aperitivos y observó los ingredientes que le sobraban inseguro de que hacer con ellos. Las miradas expectantes lo atormentaban, sin pensar tomó una tortilla y puso ingredientes aleatoriamente dentro de ella. Le extendió a uno de sus compañeros una tortilla con carne de puerco, limón, salsa, piña y cilantro, podía ver la duda en los ojos de sus espectadores, él las tenía también, mas cuando su compañero dio la primera mordida quedó maravillado con el sabor e invitaba a todos a que lo probaran. Algunos con miedo, otros con curiosidad y ciertos con hambre, no obstante todos probaron la nueva creación y quedaron fascinados. Y así es cómo nació una de nuestras muchas tradiciones mexicanas.
















1 comentario:

  1. Hola!
    1. Meses en minúscula
    2.El primer y el tercer párrafo necesitan que pongas puntos y seguido, forma oraciones. Es muy largo y difícil de leer.
    3. Acentos: nuestro animo / volteo /
    4. Divide la oración en dos o en tres: En el camino intentaba pensar en la combinación perfecta de ingredientes, pero su mente estaba nublada por la preocupación de no llegar a tiempo para preparar algo, al final, la angustia le ganó y se desvió para tomar un atajo por el campo.
    5. El cuento está padrísimo! Te felicito.

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