Casi
concluido el mes patrio se acerca cada vez más rápido el 31 de octubre, que
trae consigo el tradicional Día de Muertos. Así se le llama a una festividad
mexicana que, a pesar de todo el tiempo transcurrido, sigue vigente en nuestra
cultura. Esta es una celebración muy importante para la gente de México, ya que
es la única noche en la que conmemoramos a nuestros antepasados y, según las
leyendas, ellos vuelven al mundo de los vivos por una noche.
Dentro
de esta gran tradición hay muchas pequeñas acciones que se hacen para disfrutar
de la fiesta al máximo. Empecemos por la comida, hay muchos platillos mexicanos
que pueden acompañarnos dicha noche como los tamales, el atole, mole, arroz con
leche, entre otros. Todos estos son platos dignos de una celebración tan
especial como esta. Sin embargo todos coincidimos que la noche no estaría
completa sin el clásico pan de muerto, acompañado con dulce de alfeñique y café
de olla. En estas fechas es muy fácil y barato conseguir pan de muerto, aunque
si lo prefieres puedes hacer tu propio pan. Así le darás un toque más especial
a tu cena.
Otro
modo de celebrar el Día de Muertos y conectarte tanto con tu pasado como
con tu cultura es la construcción de un altar. El objetivo de esta actividad es
recordar a nuestros antepasados y guiarlos en la oscuridad para que lleguen
sanos al mundo de los vivos. Para construir un altar se necesitan ciertos
materiales como que a su vez tienen un significado, por ejemplo:
- Flores de cempasúchil: Esta se ponen para adornar y dar un aspecto más alegre al altar. Así cuando los visitantes vengan se sientan felices. Algunas personas también usan los pétalos para hacer un camino y guiar el espíritu hacia su altar.
- Agua: Se acostumbra dejar una jarra de agua junto con un vaso para que los espíritus calmen su sed después de su largo recorrido.
- Sal: Se usa como purificador y para que los antepasados no sean corrompidos por algún mal espíritu que este vagando.
- Velas: Estas se usan para iluminar el altar y el camino, para que los espíritus no se pierdan en su travesía. En algunas culturas el número de velas también representa cuantas almas se esperan recibir.
- Pan de muerto: Esta es una ofrenda fraternal al difunto y un símbolo del Día de Muertos.
- Calaveras de azúcar: Alusión a la muerte,
- Licor: Para que el difunto recuerde los momentos agradables de su vida. También es un agradecimiento por su visita.
- Petate: Se puede colocar como mantel para los alimentos o enfrente del altar para que el espíritu se siente y descanse de su recorrido.
- Objetos personales: Uno de los elementos más importantes son las propiedades del difunto. Cosas como retratos, fotos, sus platillos favoritos o algún objeto al que le haya tenido mucho afecto durante su vida. Esto personaliza el altar y deja en claro para quién es. De igual manera, el difunto se sentirá feliz de volver a ver algunas de sus pertenencias.
Estas
son algunas maneras de celebrar esta tradición tan trascendente. Ya decidas
tener una cena familiar, participar en un concurso de altares, ir a una fiesta
o pasar la noche en el cementerio con tus antepasados se te desea un feliz Día
de los muertos.


